Regreso del Gran Maestro
Resumen de la trama
Lo echó de su propia casa con una maleta y una excusa barata. Pero no sabía que estaba despidiendo al hombre más peligroso del mundo... sin saberlo.
Luis Cabello es barrendero. Barre calles, recoge basura, saluda con la cabeza. Nadie sospecharía que este hombre de casi cincuenta años fue el Gran Maestro de Xiael, una leyenda que luchó por su país en el anonimato. Nadie, hasta que su propia familia decide que sobra.
La maleta en la puerta
Luisa, su nuera, está embarazada. Y según ella, eso significa que Luis tiene que irse. Su madre viene a ayudar con el bebé, dice, y tres generaciones bajo el mismo techo serían un caos.
Luis intenta razonar. Hay una habitación extra. Él puede quedarse en su cuarto cuando sea necesario. Pero Luisa no negocia.
-¿Quién sigue viviendo con sus padres? -suelta, sin filtro.
Pedro, su hijo, está ahí. Escucha. Y cuando su padre lo mira buscando apoyo, solo alcanza a balbucear que quizás debería mudarse por un tiempo. Luis lo enfrenta: ni siquiera ha llegado a casa y ya empacaron sus cosas. Eso no es hablarlo, eso es echarlo.
Luisa va más lejos. Le recuerda que la escritura de la casa solo tiene su nombre y el de Pedro. Que él no tiene relación con ella. Que se vaya.
-Esta casa la compré yo -dice Luis-. ¿Cómo es que estoy siendo un aprovechado?
Pedro intenta defenderlo un segundo: su padre dio todo por él. Pero Luisa se agarra el vientre, grita, amenaza con que la rabia le haga daño al bebé. Y Pedro elige. Siempre elige lo mismo.
-No pasa nada, me voy -cede Luis.
Y entonces viene el golpe final: le pide su tarjeta de salario. Luisa se la niega. Que cuando nazca el bebé habrá gastos, que como abuelo debería dejar algo. Que con doscientos o trescientos dólares no tiene cara para pedir nada.
Luis se va con una maleta. Y con una frase que duele:
-Pasé la primera mitad de mi vida luchando por mi país en el anonimato, y ahora en la segunda mitad mi propia familia me echa a la calle.

La noche que lo cambió todo
Horas después, en la calle, Luis ve a una joven acorralada por unos matones. Podría seguir caminando. Tiene una maleta, un turno de barrendero y cero ganas de problemas. Pero no lo hace.
-¡Sueltenla! -ordena.
Los tipos lo subestiman. Error. Luis los enfrenta y libera a la chica. Ella, temblando, le agradece y le ofrece una copa. Él resta importancia: solo hizo lo que debía.
Ella se llama Eva. Y cuando se entera de que su salvador anda con una maleta porque su hijo y su nuera lo echaron, se indigna. Quiere ir a reclamarles. Luis la frena: los jóvenes tienen su propia vida, no quiere entrometerse.
Eva, agradecida y con una chispa de idea fija, le pregunta si está soltero. Luis confiesa que su esposa falleció hace más de veinte años. Y ahí, sin aviso, la joven lanza la bomba: ¿nunca ha pensado en volver a casarse?
Luis se ríe. A su edad, se acostumbró a estar solo. Pero Eva no escucha excusas. Tiene una señora soltera en mente: hermosa, amable. Y ya está organizando una cita para el día siguiente.
El rechazo que lo cambió todo
Alba Villas es la presidenta del grupo Villas. Poderosa, elegante, directa. Y cuando su hija le cuenta que le organizó una cita con un barrendero, casi explota. ¿Un anciano? ¿Para ella?
-Solo tiene 49 años, y tú 41 -defiende Eva-. Solo es ocho años mayor que tú.
Alba va a la cita, pero no por romance: va a agradecer. Y cuando conoce a Luis, se lleva una sorpresa. No esperaba que fuera tan... sereno. Él, por su parte, tampoco esperaba que la madre de Eva fuera tan joven y hermosa.
Alba le ofrece veinte mil como agradecimiento por salvar a su hija. Luis los rechaza. Ella insiste: si le parece poco, le transfiere treinta mil más. Luis vuelve a negarse. Ya lo invitó a comer Eva, ya se lo agradeció. No necesita más.

Alba se queda mirándolo. Y piensa, sin decirlo en voz alta: un barrendero, ante una gran recompensa, permanece impasible. Su carácter es realmente bueno.
Luis, ajeno al efecto que causó, le pide un favor: que le diga a Eva que ya hablaron, pero que no son compatibles. Que ahí lo dejen.
Pero el destino tiene otros planes. Empieza a llover. Alba le ofrece llevarlo en su auto. Y en ese trayecto, algo empieza a cambiar.
Las pruebas que no salen como se esperan
Eva no se rinde. Ve la cara de su madre y lo sabe: hay posibilidad.
-Dijiste pero, no dijiste imposible -le suelta-. Eso significa que hay una posibilidad.
Alba, entre divertida y nerviosa, pone una condición: si Luis supera una prueba, considerará seriamente volver a casarse. La prueba tiene nombre: Sandra, la mejor amiga de Eva. La envían a seducir a Luis. Sola, de noche, con todas las armas.
Luis no cae. Pero tampoco lo entiende. Cuando Sandra se le insinúa, él llama a la policía pensando que es una mujer de la calle. El malentendido es épico. Sandra termina declarando, humillada, y Eva no puede contener la risa.
Sandra se queja de que Eva la envió a probar a ese viejo testarudo y de que, al final, Luis llamó a la policía y dijo que ella era una mujer de la calle.
Eva se disculpa, pero por dentro celebra. Luis pasó la prueba. Y su madre empieza a mirarlo con otros ojos.
El suelo que se abre otra vez
Luis, mientras tanto, sigue sin hogar. Rafael, un amigo, le da asilo temporal. Pero Silvia, la esposa de Rafael, no tiene la misma paciencia. Le presenta a su hermana mayor, de 55 años, como si fuera un favor. Luis, con 49, agradece pero declina: no tiene intención de casarse.
-Tengo una buena pensión. Puedo elegir jóvenes como quiera -dice, medio en broma, medio en serio.
Silvia estalla. Le recuerda que su hijo lo echó, que si no fuera por ellos estaría durmiendo en la calle. Le dice ingrato. Y lo echa también.

Luis se queda en la calle otra vez. Pero esta vez no está solo: Eva sigue insistiendo, Alba sigue pensando en él, y el destino sigue tejiendo algo que nadie planeó.
¿Se rendirá Luis? ¿O el Gran Maestro de Xiael está a punto de demostrar que el verdadero poder no se lleva en una tarjeta de salario?
Si tú también habrías rechazado ese dinero, corre a ver esta historia y cuéntame si Alba se merece una segunda oportunidad.
Reparto
Luis Cabello
protagonista
El Gran Maestro de Xiael, retirado. Trabaja como barrendero. Es humilde, íntegro y generoso. Ama a su familia, pero es traicionado por su nuera y su hijo. Rescata a Eva y rechaza el dinero de Alba.
Alba Villas
personaje secundario
Poderosa empresaria, madre de Eva. Es hermosa, elegante y directa. Ofrece dinero a Luis como agradecimiento, pero él lo rechaza. Queda impresionada por su carácter.
Eva
personaje secundario
Joven hija de Alba. Es rescatada por Luis y, agradecida, insiste en presentarle a su madre. Es persistente y cariñosa, y no se rinde ante la negativa de Luis.
Luisa
antagonista
Nuera de Luis. Es egoísta y desagradecida. Echa a Luis de su propia casa y le quita su tarjeta de salario. No valora lo que Luis ha hecho por la familia.
Pedro
personaje secundario
Hijo de Luis. Es débil y se deja manipular por su esposa Luisa. No defiende a su padre y permite que lo echen de casa.
Rafael
personaje secundario
Amigo de Luis. Le ofrece asilo temporal en su casa. Es amable, pero su esposa Silvia lo humilla.
Silvia
antagonista
Esposa de Rafael. Es grosera y desagradecida. Humilla a Luis y lo echa de su casa.
Sandra
personaje secundario
Amiga de Eva. Es enviada a seducir a Luis como una prueba, pero él llama a la policía pensando que es una prostituta.







